Hace tiempo que quería escribir sobre esto.
Y quiero empezar con algo importante: mis respetos a todos los profesionales que han trabajado en proyectos del Kit Digital.
Yo misma he estado ahí.
Sé lo que significa sacar proyectos adelante con presupuestos muy ajustados, resolver problemas que nadie había previsto y dedicar muchas más horas de las que estaban contempladas inicialmente. En muchos casos ha habido un esfuerzo enorme por parte de profesionales que han hecho lo mejor posible dentro de un marco bastante limitado.
Pero esta semana me pasó algo que me hizo reflexionar.
Un caso real: SEO local en un hotel rural
Acababa de terminar un proyecto de SEO local para un hotel rural en la Sierra de Grazalema. Un cliente que, curiosamente, no había utilizado el Kit Digital.
Como parte del trabajo analicé la presencia online de sus competidores: varios alojamientos rurales de la zona que sí habían desarrollado sus webs dentro del programa.
Y ahí empezó a aparecer un patrón que se repetía una y otra vez.
Encontré webs con:
- páginas sin estructura clara de encabezados
- múltiples H1 en la misma página
- blogs que no funcionan o devuelven errores
- contenidos que no responden a cómo busca realmente un viajero
Nada de esto tiene que ver con falta de profesionalidad.
En muchos casos, detrás de esas webs hay profesionales muy capaces.
Errores frecuentes en webs del Kit Digital
El problema no son los profesionales. El problema es otro. Y estos son los errores que más frecuentes en webs del Kit Digital
Muchos proyectos del Kit Digital se desarrollaron dentro de un sistema que priorizaba:
- rapidez de ejecución
- cumplimiento de requisitos
- volumen de entregas
más que la construcción de una estrategia digital pensada a medio o largo plazo.
El resultado es algo que vemos con bastante frecuencia:
negocios con una web bonita y funcional, pero no necesariamente preparada para captar clientes desde Google.
Por qué esto afecta especialmente al turismo rural
En sectores como el turismo rural, esto tiene consecuencias muy concretas.
Cuando un viajero busca alojamiento en internet, aparecer o no en esa búsqueda puede determinar dónde termina esa reserva.
Y eso impacta directamente en algo clave para muchos negocios rurales: su dependencia de las OTAs.
Si una web no está preparada para posicionar ni captar demanda orgánica, el negocio termina dependiendo casi exclusivamente de plataformas externas para generar reservas.
Tener una web no es tener estrategia
El aprendizaje de todo esto no es criticar el programa.
Ni mucho menos cuestionar a quienes han trabajado dentro de él.
El aprendizaje es otro.
Tener una web es solo el primer paso.
La estrategia digital empieza después.
Empieza cuando alguien se pregunta:
- cómo busca realmente el cliente
- qué contenido necesita esa web
- cómo posicionarse en Google
- cómo reducir la dependencia de intermediarios
Y ahí todavía queda mucho trabajo por hacer.
P.D.
Si trabajas en turismo rural o has visto algo parecido en otros sectores, me encantará leer tu experiencia. Este tema tiene muchas más capas de las que solemos comentar.